Brazada corta

El Gobierno lanzó un plan de precios congelados como manotazo de ahogado electoral, en el peor momento de la imagen de Macri. También anuló los aumentos de menor impacto en los servicios públicos, después de aplicar lo más duro del tarifazo.

Por Patricio Fiorentino

Al otro día de que el Indec informara que la inflación acumulaba un 54% anual, Mauricio Macri eligió el living de la casa de una familia para preanunciar, a través de sus redes sociales, un paquete de medidas económicas de emergencia, que incluye hasta un control de precios sobre unos pocos productos de la canasta básica. En su afán de levantar su alicaída imagen, que hoy ostenta picos de antipopularidad, el Gobierno apeló como última carta a los mismos recursos “populistas” que supo defenestrar, a seis meses de jugarse la reelección.

Los anuncios oficiales para frenar la inflación y oxigenar los bolsillos de los argentinos fueron escasos y llegaron tarde. La recesión que trajo el ajuste que aplicó el Gobierno tras acordar un préstamo de 57.600 millones de dólares con el FMI empujó a todos los indicadores económicos y sociales, como la inflación, la actividad económica, el desempleo y la pobreza, a ser parte de los números desastrosos que dejó el segundo semestre del año pasado y que continuaron con un ritmo negativo, y acelerado, en lo que va de 2019.

Con gestos que denotaban un gran desgaste, Macri escuchó cada una de las críticas sobre la situación social y económica que la pareja que le abrió las puertas de su casa le enumeraba, antes de mencionar algunas de las medidas con la que intentará hacerle frente a una inflación record en la gestión y una crisis que no toca fondo. “Necesitamos un alivio todos”, se incluyó el Presidente.

Aunque el jefe de Gabinete, Marcos Peña, negó en su exposición en el Congreso, apenas unos días atrás, que el Gobierno estuviera evaluando cualquier cosa que se refiera a regulación o congelamiento de precios, el plan de alivio congelará en el marco del programa de Precios Cuidados, que actualmente incluye 579 productos, el valor de unos 64 productos -todos alimentos- durante los próximos seis meses, al ritmo del calendario electoral.

Esta corta línea de productos designados, además, se encontrarán en solo 2.500 bocas de expendio. Casi un tercio de los 6.000 súper y mini mercados en los que hoy se pueden encontrar –aunque con faltantes- la línea de Precios Cuidados. Suena a poco.

La regulación de precios fue tan preanunciada que las empresas tuvieron tiempo disponible para salir a remarcar la totalidad de los productos a lo largo y ancho de las góndolas antes de que los alcanzara el congelamiento que, sin embargo, no está regulado bajo ninguna normativa. El mismo ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, remarcó que “es un acuerdo de partes, un pacto de caballeros” con las empresas y los supermercados. Fue durante la conferencia de prensa donde presentó y desarrolló el conjunto de medidas anticrisis.

Según indicó el titular del Indec, Jorge Todesca, el organismo realiza un control sobre 320 mil productos para calcular el Índice de Precios al Consumidor (IPC), lo que grafica al plan de alivio como escaso, ya que sólo frenará la escalada de precios sobre el 0,02% de los productos que se miden para calcular la inflación, y tendrá el mismo efecto que intentar tapar el sol con una mano.

Una vez más el Gobierno ofrecerá créditos de la Anses subsidiados para jubilados, titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH), titulares de Asignaciones Familiares que cobran hasta 50 mil pesos por mes y beneficiarios de la pensión universal. La ministra de Desarrollo Social y Salud, Carolina Stanley, remarcó que la tasa, supuestamente atractiva y que permitirá evitar caer en los préstamos usurarios, será de “como máximo del 50 por ciento”. Apenas cinco horas después de haberse anunciado, la Anses ya había colocado más de 35 mil créditos.

TARIFAZO CASI INTACTO. Luego de concentrar todos los aumentos a comienzo del año, el Gobierno también anunció que no habrá más aumentos de las tarifas en los servicios regulados que controle el Estado Nacional, mientras que la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) lanzará un nuevo plan de pagos para refinanciar y regularizar deudas tributarias vencidas para las Pymes, uno de los sectores más golpeados por el plan económico de Cambiemos.

Este enfriamiento tarifario llega luego de que el Ejecutivo habilitara lo más grosero del tarifazo para este año.

En lo que respecta a la electricidad sólo se suspenden los aumentos de 4% en mayo y 4% en agosto que estaban dispuestos en el calendario. Pero el 40% previo (el incremento total para este año se había determinado en 48%) ya se está pagando. Además, el anuncio solo alcanza a los hogares, ya que a las industrias y al comercio sí se le aplicarán los dos aumentos restantes.

El gas seguirá su esquema previsto: 10% abril, 9% en mayo y 8% en junio y solo se suspende el aumento que se había fijado en octubre. Mientras que el agua no es alcanzado por estos beneficios y subirá otro 27% en mayo, acumulando 45% en 2019.

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