Crea y crece

Delegaciones de Seamos Libres de todo el país se reunieron sobre el cierre del año para dar los debates urgentes hacia la construcción de una nueva mayoría. La marca Cambiemos y la necesidad de revolucionar la forma de hacer política.

Por Emilia Reiszer

Publicada en [R]umbo N°25

Delegaciones de Seamos Libres de todo el país se reunieron para discutir y poner en común debates urgentes para la construcción de una mayoría que se proyecte como opción para vencer a Cambiemos. Representantes de Córdoba, Catamarca, Misiones, Tucumán, Santiago del Estero, Jujuy, Salta, Buenos Aires y Ciudad de Buenos Aires participaron del Encuentro Nacional “El Futuro en Nuestras Manos”, en General Rodríguez.

En el contexto de avanzada neoliberal, los ejes de debate giraron en torno al rol y las prácticas de las organizaciones y la necesidad de construir, con audacia, nuevas estrategias para abordar los dilemas y problemáticas del siglo XXI.

La urgencia de debatir para comprender el contexto actual se debe a la necesidad de construir una alternativa política que haga frente a los intentos hegemónicos del proyecto neoliberal en América Latina. El panorama hacia el futuro muestra la consolidación de gobiernos atravesados por las influencias del norte: ya se instaló en Argentina y en Chile, mientras que en Ecuador Lenin Moreno, más cerca o más lejos de las políticas ecuatorianas progresistas, ha dejado en claro que no es Correa. Del otro lado, Cuba, Venezuela y Bolivia resisten demostrando que han logrado sostener y consolidar sus proyectos y el apoyo popular, tal como lo demostró la revolución bolivariana al ganar 17 de las 23 gobernaciones en las últimas elecciones.

En Argentina la tarea no se muestra sencilla. Cambiemos fue capaz de hacerse de las herramientas de poder necesarias para consolidarse y neutralizar todo posible ataque opositor: medios de comunicación, justicia y poder económico. No contentos con eso, emprendieron la tarea de desalentar a la militancia que aspira a construir un futuro mejor. El manejo de la desaparición de Santiago Maldonado, el fallo del 2x1 para liberar genocidas o la designación del presidente de la Sociedad Rural, Luis Miguel Etchevehere, en el Ministerio de agroindustria no son decisiones azarosas. Detrás de la disputa por el sentido se oculta la intención de imponer la idea de que no hay vuelta atrás. Y la desazón que lleva a replegarse en los propios problemas dejando que de la política se encarguen otros. Por eso, la militancia de Seamos Libres construye con la mística, la alegría y el entusiasmo que les son propios. Las canciones, los saltos, los colores y la energía que aporta el saberse acompañado en la construcción de un país mejor fueron parte fundamental del desarrollo del Encuentro.

LA MARCA CAMBIEMOS.

Los dos años que lleva Cambiemos en el poder han demostrado que su proyecto se presenta en todos los aspectos en oposición al anterior. Cuál marca comercial y basado en una interpretación certera de algunas demandas de los sectores medios -y también los populares-, Cambiemos es una idea que logra interpelar sin importar el nombre del candidato. Logró comprender los debates del siglo XXI y los intereses de amplios sectores que lo llevaron a una victoria contundente en las urnas. ¿Qué es lo que motiva a las personas a elegir su voto? ¿Qué lleva a un trabajador a votar a quien recorta sus derechos laborales, empeora su poder adquisitivo y su jubilación? Son preguntas que siguen sin respuestas claras. Sin embargo, sabemos que el mensaje que alienta el sacrificio del presente para llegar a un futuro más próspero constituye una de las claves a la hora de depositar las expectativas y esperanzas en el voto.

Las últimas elecciones abrieron más preguntas de las que cerraron. Aún no queda claro qué tipo de oposición debemos construir. Ni los gobernadores tibios, ni el kirchnerismo duro, alcanzaron los resultados que esperaban. Hoy, más que nunca, es necesario patear el tablero, pensar el 2019 en claves distintas a las del presente, innovadoras. Cambiemos revolucionó la forma de hacer política, es tiempo para las organizaciones de hacer lo propio.

NUEVA MAYORÍA.

 La necesidad de construir una alternativa audaz y mayoritaria es inminente. El macrismo sabe qué quiere, cómo lograrlo y está dispuesto a ir por todo. Debemos ponerle un freno antes de que sea demasiado tarde.

Ni la política de concesiones ni el retorno al pasado son hoy estrategias viables para consolidarse como una oposición real. La gestación de esta nueva confluencia debe incluir espacios que compusieron parte del gobierno anterior pero también a aquellos otros que, desde el campo popular, sostuvieron una mirada crítica sobre la gestión kirchnerista. No hay proyecto que se pretenda mayoritario que pueda pensarse sin esos sectores en su interior. La construcción deberá darse en un marco de reconocimiento de identidad más grande, en la que algunos espacios y dirigentes políticos deberán resignar protagonismo.

El nuevo proyecto debe dar respuestas claras y concretas a las necesidades de las mayorías, de los trabajadores, estudiantes, jubilados, pequeños comerciantes. Debe ser realmente mayoritario, incluyendo sectores de todo el arco político, incluso aquellos con los que se tiene diferencias, identidades diversas y recorridos distintos. Deberá tratarse de una coalición capaz de interpelar movimientos culturales, sectores sociales y políticos que hoy en día se colocan del lado opositor. El rol de Seamos Libres en el proceso requiere de vocación y voluntad para ser parte: nuestro aporte consistirá en mantener y ampliar los canales de diálogo fluido y sincero con todas las fuerzas opositoras al Gobierno y a su política económica.

La nueva mayoría debe caracterizarse por tener a las fuerzas populares en un lugar de poder. Sólo de esa forma es posible imponer las reivindicaciones y agendas que nos son propias. No es suficiente ser parte de un gobierno “menos malo” o zafable. El rol es el de ser protagonistas, guiar el rumbo del proyecto e imponer condiciones. Para eso, es necesario desarrollar cada vez más la organización, hacerla crecer con inteligencia y audacia. Seamos Libres debe ser audaz porque en la política triunfan los que se animan a ir por más, a pesar de los riesgos que supone.

LOS EJES DEL DEBATE.

El debate que el campo popular tiene por delante estará atravesado por tres ejes determinantes para el posicionamiento y la capacidad de resolver los desafíos que se avecinan: el conflicto social, la renovación del peronismo y la conformación de espacios que interpelen a sectores medios y urbanos.

Luego de dos días de profundos debates, la militancia concluyó en que el enfrentamiento con el Gobierno nacional va a recrudecer. Continuarán su plan de recorte de derechos a los trabajadores y consolidar el andamiaje político, legal y cultural exigido por el poder económico. Para entonces, deberemos salir a la calle. Los diálogos con sectores opositores deben ponerse a disposición de la construcción de políticas para los trabajadores, al igual que para los sectores urbanos.

Los tiempos que se avecinan exigen revisar y profundizar el trabajo político: propuestas, nuevas formas de comunicar, candidatos propios y espacios culturales que tracen canales efectivos. Entender, a fondo, cómo construir poder en el siglo XXI.

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