De la promesa de abrir escuelas al plan de cerrarlas

El Gobierno de la Ciudad cerró cursos de escuelas nocturnas y luego bloqueó el intento de frenar esa avanzada. La ministra Acuña usa a la educación como variable de ajuste, traslada la responsabilidad a los alumnos y pone en juego el futuro de los trabajadores del sector.

Por Natalia Corral Vide

El 13 de diciembre se publicó en el boletín oficial la Resolución 4055 que comunica que, a partir de 2019, no se abrirán nuevos cursos del Plan de Estudios Comercial Nocturno que actualmente funciona en 14 establecimientos de la Ciudad de Buenos Aires. Esta modalidad de no abrir nuevos cursos y sacar secciones es muy usada por la ministra de Educación, Soledad Acuña, que conoce bien como esquivarle a la palabra “cierre”. Insiste con que no se cierra nada, la escuela está abierta...simplemente no se abre primer año. De esta manera la oferta se va vaciando y en el 2022 ya no habría más alumnos, la misma modalidad utilizada para cerrar los maternales de los hospitales.

El Plan de Estudios Comercial Nocturno es el único que acepta estudiantes de 13 a 15 años. Es un plan del área media al cual pueden asistir adultos pero que está pensando para las y los jóvenes que salen a trabajar y no pueden asistir a una escuela diurna. La ministra Acuña dice que esta población puede acudir a cualquier otra propuesta de las que ofrece el Ministerio. El problema es que esta población no tiene otra propuesta, ya que las escuelas de adultos, ya sean Centros Educativos de Nivel Secundario (CENS) o bachilleratos populares sólo pueden recibir jóvenes de 16 años y, este año, el Ministerio está exigiendo que tengan 18 cumplidos. Entonces, ¿cuál es la oferta para las y los jóvenes de 15 años de la que habla la ministra? La respuesta es: ninguna.

Por otro lado, todos los años surgen espacios educativos para adultos, porque para ellos no es factible cruzar la ciudad para ir a estudiar, porque llega corriendo del trabajo y vuelve corriendo a su casa para cumplir con sus responsabilidades familiares. Aunque haya propuestas, nunca son suficientes para cubrir las realidades.27-12-2018_buenos_aires_manifestantes_exhiben_pancartas

¿Cuál es la excusa que usa la ministra para cerrar 14 escuelas? La “calidad educativa”, bandera de recortes de esta gestión. En sus declaraciones, Acuña dice que las y los jóvenes no eligen esta propuesta, que hay mucha “deserción”: otro término que deslinda responsabilidades, que ataca al estudiante como único responsable por no sostener su escolaridad y no al Estado por no ofrecer propuestas que convoquen. ¿No sería mejor juntarse con la comunidad educativa a pensar nuevas propuestas que atraigan a las y los estudiantes? Cuando le consultan cuántos estudiantes hay dice que unos 10 mil; cuando le repreguntan si le parecen pocos, por primera vez honesta y dice que, en relación al costo de pagar maestros, sí.

Ahí aparece otro aspecto central del plan: de ejecutarse, quedarían sin trabajo muchísimos docentes. Para Acuña, podrían tomar horas en otras escuelas. Se nota que nunca pisó un aula y desconoce el Tetris que deben hacer las y los trabajadores de la escuela media para sumar horas y llegar a cubrir la canasta básica. Si tienen horas a la noche es porque sus mañanas ya las tienen cubiertas.

El 20 de diciembre, las y los trabajadores y los sindicatos de la educación porteña se concentraron frente al Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires y avisaron que, si no se deroga esta resolución, no arranca el año lectivo. Después hubo otras medidas de fuerza, como los “semaforazos” o la concentración en la Legislatura en apoyo a la sesión especial contra el cierre de escuelas nocturnas, que finalmente no prosperó porque el jefe de Gobierno porteño, Horario Rodríguez Larreta, impuso su mayoría y bloqueó cualquier intento de la oposición.

Ni en los años más oscuros de la historia se cerraron escuelas. Sin embargo, Soledad Acuña, con mucha frialdad, usa a la educación como una variable de ajuste. Estos recortes son también medidas de disciplinamiento a quienes se organizan y se movilizan contra las políticas de hambre. La ministra busca fragmentar y desgastar. Nosotros seguiremos defendiendo a la educación pública y popular para todos y todas.

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