El tiempo es ahora

Organizaciones sociales, culturales y sindicales presentaron una nueva propuesta, que busca representar a los sectores que padecen el ajuste y la persecución de Cambiemos. El objetivo: un gran frente de unidad que pueda vencerlo en 2019.

Por Jonathan Thea

Publicada en [R]umbo N°28

Lo sabemos: desde que llegó al Gobierno, Mauricio Macri puso en marcha un plan económico demoledor, con el único objetivo de hacer más ricos a los ricos y más pobres a los pobres. Cambiemos propone un debate en el que se analiza si el proceso de ajuste debe ser gradual o en shock. Es decir, si la transferencia de recursos hacia los sectores concentrados de la economía es lenta o a toda máquina. Así, Argentina atraviesa hoy una dicotomía falsa en la que los sectores dominantes quieren obligar al pueblo a decidir sobre la velocidad de su caída.

Con la última devaluación y los aumentos de tarifas, sumadas al ya divisable congelamiento de los salarios, los trabajadores tuvieron otro golpe contra las cuerdas. Además, la receta incluye endeudamientos impagables, reintroducir la bicicleta financiera de otros tiempos e imponer acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El panorama no es esperanzador. Mientras salimos a las calles para resistir la avanzada neoliberal, necesitamos conformar una alternativa política que denuncie las atrocidades que comete este Gobierno pero que, también, esté dispuesta a constituirse como una opción de cambio verdadero. Una opción que impulse un programa representativo y contundente en el que se expresen las reivindicaciones de diversos sectores de la sociedad que hoy están siendo golpeados. Y de otros que nunca llegaron a avanzar.

AHÍ VAMOS.

Por eso, el 22 de mayo anunciamos la creación de una nueva fuerza opositora, que es la unión de voluntades de organizaciones políticas y sociales, referentes sindicales y estudiantiles, colectivos de artistas, intelectuales, espacios comunitarios, centros culturales, movimientos ambientalistas y agrupaciones de mujeres. Son parte del espacio, que se lanzará el 5 de junio en el micro estadio de Ferro, distintos sectores, con diversas trayectorias: el Movimiento Evita, Libres del Sur, el Partido de Trabajadores y el Pueblo, Unidad Popular, Seamos Libres, Patria Grande, Izquierda Popular y Vía Campesina. Y muchas más se irán sumando.

Queremos construir una democracia participativa en la que el pueblo delibere, decida y protagonice todos los sucesos importantes de la vida nacional. Una democracia plena de libertades y derechos que garantice la igualdad efectiva entre mujeres y varones en lo económico, laboral, cultural, social y político. Una democracia que respete todas las identidades de nuestros pueblos y que promueva una convivencia pacífica y armoniosa de todos los habitantes de la Nación.

Estamos convencidos de que hay futuro para tener una Argentina soberana, de desarrollo productivo federal e igualitario, donde forjemos un Estado fuerte, eficaz y transparente que se ponga verdaderamente al servicio de sus habitantes.

La diversidad y la amplitud son dos de los atributos más potentes de este espacio: la mixtura de tradiciones políticas, formas organizativas, ámbitos de militancia y abordajes temáticos son la novedad. Todas ellas comienzan a orbitar en el mismo ritmo para avanzar firmes hacia el objetivo que las convoca, que les provee una identidad en común: derrotar a Cambiemos en las elecciones del año próximo.

En el espacio confluyen los trabajadores de la economía popular y el movimiento de mujeres, entre otros sectores. Sin dudas, estos dos se destacan por haber llevado adelante enfrentamientos fructíferos contra el gobierno macrista. Cosecharon victorias impensadas en este contexto, como la discusión del aborto en el Congreso y la sanción de la ley de emergencia social, por mencionar solo una de cada sector. En ambas experiencias, mujeres y trabajadores de la economía popular lograron acciones conjuntas, aún con sus matices, en base a objetivos claros y compartidos.

Este nuevo espacio nace con esa misma impronta, con esas mismas ganas. La política del Gobierno deja cada vez más gente al borde del abismo. A excepción de un puñado de empresarios, todos perdemos. Trabajadores, pequeñas y medianas empresas; productores agropecuarios, jubiladas y estudiantes. Ninguno tiene en el programa de mega ajuste que el macrismo negocia con el FMI.

Por eso es urgente construir una alternativa. Que salga de todas las expresiones que se han enfrentado al gobierno de Cambiemos en estos dos años y medio; que lo haga con una propuesta clara, de transformación profunda; que se referencie en nuevos y honestos dirigentes; que sea federal; y, por sobre todas las cosas, que esté convencido de que es posible construir una Argentina distinta.

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