La pobreza M: la misma receta, el mismo resultado

  El INDEC confirmó que la gestión Macri generó 1,7 millón de nuevos pobres, con mayor impacto en jóvenes y chicos. Tras el pacto con el FMI, el ajuste elevó el índice de 25,7% a 32% en 2018.

Por Patricio Fiorentino

"Hoy es un día triste". Esa fue la escueta sensación que le dejó a la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, los datos sobre la pobreza que minutos antes había difundido el INDEC, que, según su análisis, durante 2018 aumentó del 25,7% al 32% de la población. El aumento de más de seis puntos porcentuales significa que en la Argentina de Cambiemos 2.650.000 de personas se sumaron el año pasado a quienes ya no pueden cubrir la canasta de necesidades básicas, que totalizan un escandaloso número de 13 millones de personas.

Del 2.650.000 millones de personas que cruzaron el umbral de la pobreza en el año, un 6,7% son pobres indigentes: unas 800.000 personas que no tienen ingresos para poder cubrir la canasta alimentaria y que pasan hambre en un país que produce alimentos para unas 500 millones de personas.

En la primera mitad del año pasado se generaron 700.000.  Aún la corrida cambiaria que llevó al Gobierno a devaluar el peso más del 100% en pocas semanas y que disparó la inflación a cifras récord no había impactado en el bolsillo de los argentinos. El resto, 1.950.000, fueron los que cayeron en la pobreza en la segunda aparte del año, con la crisis y el ajuste ya encarnado, previo acuerdo de condiciones con el FMI. Lo mismo pasó con la indigencia: 70.000 promedio entre enero y junio; 730.000 promedio entre julio y diciembre.

Una vez más, el conurbano bonaerense mostró números alarmantes, con una suba de la pobreza del 29,5% al 35,9%. En el distrito que gobierna María Eugenia Vidal, que será clave en las elecciones de octubre, aumentó de 3.542.639 a 4.356.189 las personas que no cubren con sus ingresos la canasta básica. De esos números, la indigencia aumentó del 6,2% al 8,5% y ya alcanza a 1.031.257 personas.

Otro dato que grafica la crisis que generó el fuerte ajuste que digitó el FMI y que el Gobierno cumple a rajatabla es la pobreza e indigencia entre los más vulnerable de la población: los y las menores de edad. Hoy casi la mitad (46,8%) de los chicos y chicas de menos de 14 años son pobres y el 10% vive en la pobreza extrema al no poder alimentarse adecuadamente. Entre los y las jóvenes de entre 15 y 29 años, la pobreza ya alcanzó al 38,6%.

Cuando el presidente Mauricio Macri pidió “ser evaluado como presidente por si fui capaz, o no, de reducir la pobreza”, al iniciar su mandato, se encontraba lejos de este panorama actual. Los primeros datos de pobreza del nuevo IINDEC, en septiembre de 2016, ya indicaban que el 32,2% de los argentinos eran pobres.

"Este punto de partida es sobre el cual acepto ser evaluado como presidente", desafió el ex jefe de Gobierno porteño, una hora después de la difusión de los datos del INDEC, sin hacerse cargo de la fuerte devaluación del peso que ejecuto y que culminó con una inflación de más del 40% en 2016, que arrastró a miles de personas a la pobreza e indigencia.

Los datos del INDEC macrista, que se miden de manera semestral, dicen que luego de los tres años de la gestión de Macri hay 1.700.000 nuevos pobres. Al gobierno de Cambiemos se le hace cada vez más cuesta arriba alcanzar ​la ya utópica meta de la pobreza cero antes de finalizar su primer mandato, con la que maquilló su discurso demagógico hasta donde la realidad lo dejó.

El Gobierno también dio a conocer los resultados de dos variables claves para el comportamiento futuro del índice de la pobreza: empleo y actividad. El primero cayó 2,1% en enero y el PBI 5,7%.

El Ministerio de Trabajo y Producción que conduce Dante Sica informó que hubo una caída interanual de 262.400 ocupados, en relación a enero de 2018. Mientras que los salarios acumularon en esos 12 meses un una pérdida del 11,5% con relación a la inflación.

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