Una consulta para sacar a la Argentina del fondo

El gobierno macrista llevó la deuda pública al 80% del PBI. Casi la mitad de esos fondos, U$S 50.000 millones, llegaron del FMI, que tomó el timón de la economía. Revocar ese pacto es clave no sólo para recuperar soberanía, sino perspectivas de crecimiento.

Por Victoria Larrea

A semanas de cumplirse tres años de gestión del gobierno de Mauricio Macri varios factores revelan la instalación de un nuevo modelo de acumulación en la Argentina: desregulación del mercado financiero, elevadas tasas de interés, la eliminación de la restricción a la compra de dólares y, fundamentalmente, una política de fuerte endeudamiento externo. Solo en mayo de este año el Ejecutivo pactó un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por 50 mil millones de dólares que, sumado al endeudamiento tomado en los primeros dos años, arrojan una deuda externa nueva de entre 120 y 140 mil millones de dólares.

El pacto con el FMI implica que el organismo multilateral de crédito tiene injerencia directa en la decisiones de política económica que se lleven adelante, poniendo una serie de metas y objetivos que Argentina tiene que cumplir para que se lleguen los dólares. El Gobierno se comprometió a cumplir con determinadas metas de inflación y resultados fiscales que tienen como principal herramienta el ajuste brutal del gasto público que trae, como resultado, recesión económica.

El acuerdo firmado entre el ministro de Hacienda, Nicolás Dujove, y la titular del FMI, Christine Lagarde, implica medidas muy concretas para cumplir con las metas pactadas: ajustar la obra pública, el achicamiento de la planta de empleados públicos, la eliminación de subsidios al transporte –gasto que el Gobierno traspasará a las provincias-, aumento de las tarifas de servicios públicos y el uso del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES, una de las reservas más grandes de las arcas nacionales que sirve para resguardar el sistema previsional ante shocks adversos, para afrontar gastos corrientes como pensiones y jubilaciones.

Con este acuerdo, Argentina se ha ubicado entre uno de los países emergentes que más deuda emitió en el último tiempo, una deuda que –post devaluación- representa más del 80% del PBI. El macrismo ha emprendido una política económica apuntada exclusivamente a la bicicleta: beneficiar a los capitales especulativos y al mercado financiero internacional mientras se achica y empobrece a los sectores productivos de la economía.

La crisis económica y social ya se siente: en las calles, en las universidades, en los barrios, en los lugares de trabajo. El rechazo de la sociedad al acuerdo con el FMI se hace escuchar porque hay un pueblo que tiene memoria y que sabe que las viejas recetas no son ninguna solución para los problemas que el mismo Gobierno generó. Hay una sociedad movilizada frente al ajuste, el saqueo y el hambre.

En este contexto, diferentes organizaciones sociales y políticas decidieron emprender una consulta popular que tiene como objetivo principal revocar el acuerdo con el FMI. Se realizará entre el 20 de septiembre y el 31 de octubre y tiene el objetivo de llegar a todos los rincones del país. A partir de dos preguntas: “¿Creés que el acuerdo de Macri con el FMI va a empeorar los problemas económicos del país?” y “¿Estás a favor de revocar el acuerdo de Macri con el FMI?” se abrirán mesas en los espacios de estudio, trabajo, en los barrios para que el pueblo decida si quiere o no continuar con estas políticas.

Es posible salir del fondo. Es posible pensar en otra política que apunte a beneficiar al pueblo, a potenciar el sector productivo, la industria, las pymes y las economías regionales y no a continuar con la rueda del endeudamiento externo. Es posible pensar una Argentina con salud, educación y trabajo para todos y todas sin recurrir a organismos internacionales.

En Argentina no falta riqueza, lo que hay es una enorme desigualdad que crece con las políticas que trasladan los beneficios a los sectores más ricos de la economía, los que se benefician con el saqueo y la fuga. Se necesitan políticas que apunten a la igualdad, el desarrollo, la soberanía y la independencia. El FMI no es bajo ningún punto de vista garantía de ello.

Para más información de la consulta entrá a: http://www.consultafmi.net.ar

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